CCD ABOGA POR RESTABLECER LA SALUD PÚBLICA DE LA VIDA POLITICA Y LA URGENTE REFORMA DE LA JUSTICIA


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CCD COALICIÓN DE CENTRO DEMOCRÁTICO ABOGA POR RESTABLECER LA SALUD PÚBLICA DE LA VIDA POLITICA Y LA URGENTE REFORMA DE LA JUSTICIA

Uno de los temas recurrentes que salpican nuestra vida política es el de la corrupción. Regularmente, el ciudadano es ilustrado con nuevas peripecias de diferentes personajes que ejercen las competencias que la soberanía popular les ha delegado, que si bien ya no le sorprenden, no por ello rebaja su nivel de disgusto y profunda frustración, lo que afecta a la confianza del ciudadano respecto de las instituciones, lo que impone la lucha contra la corrupción y la urgente reforma de la Justicia y su independencia funcional.

La corrupción se ha convertido en un “modus operandi” y consecuentemente “vivendi” de una extensa porción de la clase política, en la que el ejercicio espurio del cargo en beneficio del partido y/o del bolsillo propio, adorna una ética que se ha convertido en una realidad permanente de nuestros días. Lamentablemente es una práctica cuyas trazas criminales crean un pútrido engranaje que extiende los eslabones de la depravación a otras estancias del entramado estatal, para muestra los chivatazos a Francisco Granados, Pequeño Nicolás, Luis Pineda, Caso Faisán y recientemente Ignacio González, entre otras muchas manifestaciones.

Junto a ello, los servidores públicos aúnan sus esfuerzos por tapar y/o ocultar los agujeros por los que se escapa a chorros la decencia del partido. Es el caso de las maniobras del Ministro Sr. Catalá y el actual Jefe Anticorrupción quien cuestionó algunas de las decisiones adoptadas por los fiscales referidas a los registros que había que realizar y a qué hechos debían incluirse en la investigación, todo ello con el objetivo de entorpecer la investigación y proteger a un supuesto corrupto.

Con ello tropezamos con las dos realidades que abordan la cuestión, la corrupción y sus lacayos como fuente del problema y la obstrucción a la justicia como obstáculo a su solución

Una de las aspiraciones de los ejecutivos que han perdido el norte, y que han caído un desviado uso del poder es tener sometida la justicia. En este país andamos sobrados de muestras de cómo los jueces que cumplen con su cometido son removidos por molestos. La independencia judicial es piedra angular de la arquitectura del estado de derecho y de la división de poderes, donde el sometimiento al imperio de la ley, y el control jurisdiccional de las andanzas de los gobernantes marcan el equilibrio de las competencias constitucionales.

Muestras como los caos de la Jueza Alaya, del Juez de Castro, la reforma de la Jurisdicción Universal que aparta a los jueces españoles de investigar casos incómodos sin respetar la jerarquía legislativa de los tratados internacionales, el relevo “por razones operativas” de los fiscales José Grinda y Fernando Bermejo, encargados del caso del 3% en Cataluña, las maniobras del nuevo jefe Anticorrupción, Manuel Moix para marginar al delegado de Anticorrupción en Murcia en la investigación sobre el expresidente Sánchez y limitar la investigación sobre el ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, nos evidencian la impertinente intromisión del ejecutivo en lo destinos del poder judicial y nos acercan a modelos caribeños de sometimiento del poder judicial al “diktat” de los gobernantes.

Por todo ello, CCD Coalición de Centro Democrático aboga por restablecer la salud pública de la vida política mediante una profunda y honesta regeneración ética, dotar de medios y controles eficaces de control y la transparencia, y una urgente reforma de la justicia y el Ministerio Fiscal que asegure su independencia institucional y funcional.

Nos estamos jugando la democracia y caer en manos de dictadores por hacer un uso fraudulento de los mandatos del pueblo.

CCD

Coalición de Centro Democrático