David García Pérez, Alcalde de Nules y Presidente de CCD impulsa #nulesesdiversitat

NULESDIVERSITAT

David García Pérez, Alcalde de Nules (Castellón) y Presidente de CCD impulsa #nulesesdiversitat

Me sumo con orgullo a la campaña #nulesesdiversitat
Estos días estoy viendo como diferentes personas comparten imágenes de un evento reivindicativo con anécdotas aisladas que en ningún caso son representativas, y lo dice alguien que ha estado allí varios días para verlo. Y si, en todos los sitios y eventos hay “cafres” que muestran tener muy poca educación y no por ello metemos a todos en el mismo saco ¿no?

Volviendo a lo importante, leo y escucho continuamente aquello de ya está todo superado, vivimos en igualdad, no hay ningún tipo de marginación. Incluso algunos se preguntan el por qué no existe un día del orgullo hetero. Démonos la enhorabuena como sociedad de que no sea necesario salir a la calle libremente a mostrar lo que verdaderamente somos. Porque en ningún país del mundo es ilegal ser heterosexual y está penado hasta con la muerte. Porque no consta ningún país del mundo donde sea ilegal que dos personas heterosexuales contraigan matrimonio. Porque no consta ninguna denuncia ni situación de insultos o agresión a dos personas heterosexuales por ir por la calle. Porque ningún padre ha echado de su casa a su hijo/hija por el hecho de ser heterosexual. Porque la heterosexualidad ni encabeza ni de hecho está entre los delitos de odio. Porque no ha habido ninguna campaña que pida se retire un anuncio porque salen dos personas heterosexuales. Porque no existe una terapia ni libro, ni psicólogo… que diga cómo dejar de ser heterosexual. Porque a ningún niño en la escuela se le insulta como ”heterosexual de mierda”. Porque ningún heterosexual ha de esconder su identidad y sufrir un posible rechazo de su familia y/o amigos por mostrarse como realmente es.

Y si, vivimos en una sociedad en la que nos la damos de progresista pero que nos queda tanto por hacer. Si de verdad no has tenido que vivir todo lo anterior, no le digas a un colectivo históricamente oprimido si tiene o no necesidad de reivindicar y luchar por lo que considere. Es sencillo, date la enhorabuena por poder vivir en libertad y tienes dos opciones: vive tu vida y deja a los demás que vivan su vida. O, además de hacer lo primero, lucha para que todos puedan vivir en esa misma libertad y sin ningún tipo de miedo.

Y los actos reivindicativos sirven, ¡Claro que sirven! Sirven en primer lugar para recordar a todas las personas que se han quedado en el camino (asesinados en muchas partes del mundo, también en España hasta hace unas décadas), a los que han tenido o tienen que vivir en cárceles (y no sólo físicamente, sino cuando tienes que vivir una vida que no es la tuya), a los que se han suicidado porque no podían más… Y como no, por esos niños a los que llaman ”maricón de mierda”, a los que agreden e insultan en la calle, a los que sufren por no saber cómo decirles a los suyos una parte (solo una más de todo un global) de cómo son. Sirven como acto de solidaridad, para que la sociedad comprenda las injusticias que todavía hoy se siguen cometiendo. Da fuerza, más de la que muchos se puedan imaginar, el ver que su pueblo acepta y vive con orgullo la diversidad. No olvidemos que cuando se vulneran los derechos de una persona se están vulnerando los de todos. Y todos somos diferentes de una manera u otra, por lo que debemos defender el derecho a la diferencia que nos hace libres.