Comunicado de CCD sobre la inmigración ilegal

COALICIÓN DE CENTRO DEMOCRÁTICO (CCD), exige al Gobierno de España como representante del Estado un comportamiento coherente con el rango de su compromiso y acorde con la dignidad y soberanía de la Nación Española.
Su proceder en la cuestión de la inmigración revela una política claudicante, que afecta a aspectos tan fundamentales como la soberanía y autoridad que en el ámbito internacional deben de presidir la actuación nacional, arrastrando con ello al desprestigio la imagen del país.

Los repetidos sucesos, en especial los dos últimos, de asalto a las vallas de Ceuta y Melilla constituyen agresiones a la integridad territorial y al orden público cuya competencia soberana corresponde de forma exclusiva a la nación española. La reacción diplomática y gubernativa que cabía esperar en defensa de los intereses nacionales, no se ha producido, lo que ha supuesto que ni se haya sabido defender, ni se haya defendido, el orgullo patrio y el omnímodo derecho a resolver la cuestión por nuestros propios medios, demostrando serenidad y firmeza ante la Unión Europea, decisión y batalla a las mafias que se lucran y negocian la desgracia de aquella pobre gente y desenmascarar a sus colaboradores activos y solapados a uno y otro lado del mar mediterráneo, y capacidad de traslado del problema a las Naciones Unidas como foro universal de preocupación, estudio y solución de las amenazas y riesgos que afectan a la humanidad.

Hay que recordar que la miseria y la hambruna que oprime a África es un problema global, que no puede resolver España sola, y cuya solución debe solventarse en su territorio continental a través de la cooperación al desarrollo internacional conducida por las Naciones Unidas, y controlando que los fondos que se reparten se destinan a su fin.
Es triste que tan lamentable incapacidad de acción o respuesta ante los hechos acaecidos, se vea acompañada de réplicas a nuestro lado como el caso de Italia, Hungría, Eslovaquia, Austria, etc., o un país tan diminuto como Malta, que son capaces, sin negar la ayuda a los desdichados que huyen de sus países para sobrevivir, de enfrentare a una Unión Europea que le hace el juego a la mafias y sus acólitos, y estén dispuesto a adoptar medidas eficaces de intervención para liquidar este drama humano.